sábado, 23 de noviembre de 2013

Añoranza

La llamó varias veces, pero no estaba. Se marchó.
Al día siguiente por la mañana volvió y la llamó de nuevo. Tampoco estaba. Se marchó.
El mismo día por la tarde regresó para llamarla de nuevo. Seguía sin estar.
Durante los siguientes y últimos 10 años de su vida, cada mañana y cada tarde la llamaba. 
En vano, las palabras se estrellaban sin eco contra la fría lapida blanca.  

Añoranza

17 comentarios:

Waru Waru dijo...

:O
Me has dejado helada
No tengo palabras
En 8 líneas consigues sobrecoger al mundo. Mis felicitaciones por tan excelente relato corto!
Waru-Besos!
http://twaruwaru.blogspot.com

Jose Antonio dijo...

¡Fenomenal! me dejas helado solo de pensarlo.
Un abrazo

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

¡Hola amigo! wow!!!! escalofriante y triste... ese monónologo sin respuesta ante la fría lápida. Muy bueno. Un saludo

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Hola Sebastián, un buen relato, según iba leyendo intuí su final, no podría ser de otra manera. Mucho se ha amado cuando se recuerda cada día y nos duele su ausencia.
Gracias
Un gran abrazo
Sor.Cecilia

Misterio Azul dijo...

Es tan triste...

Pero no creo que deje nunca de llamarla...

Muchos besos.

Citu dijo...

Uy es muy triste y bello poema. Te mando un abrazo

Mi Álter Ego dijo...

Ay, qué pena... Espero no verme nunca en esa situación. Un besote.

ღ amy sum ღ dijo...

Y sucede como la vida misma... ¿cuántos recuerdos se guardan de aquellas personas que no corresponden de igual forma a nuestros sentimientos?, y pasan los días y los años y siguen intactos, esperando, o cuando en la lápida se deja el cuerpo amado, se debería perder la esperanza, pero el amor parece tan grande que es imposible, se vuelve eterno y solo espera el momento.
Abrazos.

laprincesa{Celta} dijo...

Jolin que penita me ha entrao.
Por eso hay que tocar a las puertas antes de que sea tarde...

Un abrazo Sheol.

Towanda dijo...

Hola, Sheol.

Estupenda y triste historia con un título y un desenlace que no nos deja indiferentes.
Enhorabuena!!
Me ha encantado, amigo.

Un abrazo muy grande.

Towanda dijo...

Hola, Sheol.

Estupenda y triste historia con un título y un desenlace que no nos deja indiferentes.
Enhorabuena!!
Me ha encantado, amigo.

Un abrazo muy grande.

Towanda dijo...

Hola, Sheol.

Estupenda y triste historia con un título y un desenlace que no nos deja indiferentes.
Enhorabuena!!
Me ha encantado, amigo.

Un abrazo muy grande.

EvaBSanZ dijo...

Triste y bello.

Un beso

Nieves dijo...

Que bonito, romántico y triste a la vez. Y como siempre, me sorprendes al final. Un besazo,

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

¡Hola Sheol! me alegro que te haya gustado la crónica de las tumbas Ming. Gracias por tu fidelidad, un abrazo!!!!!!!

Ariel dijo...

Hola Sheol, buenas noches,
una imagen que se tiñe de tristeza,
la desilusión se agiganta con el paso del tiempo, mas en este caso creo que la ilusión se mantenía firme. (en vano)
Gran escrito!

Un fuerte abrazo

Esilleviana dijo...

Continuar nombrando y convocando viejos amores es un modo de solidificarse y congelarse permanentemente...

un abrazo