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miércoles, 25 de marzo de 2020

Gris

Días grises... de cielos grises, de nubes grises, de pájaros grises, de caminos grises, de charcos grises, de sombras grises.
Mañanas grises...de esperanzas grises, de realidades grises, de pensamientos grises, de sueños grises, de sentimientos grises.
Tardes grises... de personas grises, de sonrisas grises, de miradas grises, de murmullos grises, de lagrimas grises.
Noches grises... de cortinas grises, de sabanas grises, de camas grises, de sacos grises, de suelos grises, de camiones grises, de hornos grises.

 ...y luego me hiciste el amor...
💗💗💗💗💗


martes, 17 de marzo de 2020

Perdón

El mundo llora en silencio las perdidas...

Desgarradores gritos de impotencia ahogados por los aplausos, por las tardías medidas que no solucionan mucho por no decir nada, ahogados por los reproches, silenciados por la irresponsabilidad de muchos, que no entienden que esto no es un juego, no entienden porque aun no les ha tocado, porque aun no se han topado con el olor hediondo de la muerte que acecha en cada esquina.

El mundo llora en silencio a sus muertos, llora a los que dieron el ultimo aliento entre cuatro tabiques tristes o tras una inmunda cortina verde, únicos testigos silenciosos de su sufrimiento y soledad.

Madres, padres, abuelas, abuelos, hijas, hijos apilados cual sacos de patatas e incinerados en los hornos del horror sin despedida ni un ultimo adiós.

El mundo sufre, los llantos son reales pero insonorizamos nuestras paredes con rollos de papel higiénico y sacos de harina. No queremos saber nada de nadie, el sufrimiento ajeno nos importa una mierda y lo único que realmente nos interesa es llenar nuestras despensas y limpiarnos el culo.

El mundo es un asco...

Os echaremos de menos...mucho, muchísimo.  Gracias por cuidarnos, por auparnos, por inculcar valores, por abrazarnos, por acariciarnos, por protegernos. Gracias por vuestros consejos, por vuestras historias, por vuestra paciencia, por vuestro cariño y amor incondicional, por esas paellas o por esos cocidos de los domingos al sol.
Gracias por darnos la vida.
Gracias y perdón.
Perdón por no haber reaccionado a tiempo, por no haberos protegido.
En nombre de todos, perdón.


sábado, 14 de marzo de 2020

Efímero encuentro

Qué si, que era yo. 

¡Seguuuro! 

Soy el que sale en los vídeos de Youtube y en las fotos de Facebook, Instagram o Twitter.

Ya sé, no estabas segura y no te atreviste a decirme nada. No muerdo. No. A no ser que me enseñes un pezón. Pero no antes de charlar, de tomarnos algo, una caña, un refresco, un café o de las manos, por favor, soy un tío decente...ahora...creo...

¿Quien eres? Venga me lo puedes decir. Me has mirado como si me conocieras, te sostuve la mirada un momento pero luego seguí con mi camino. Sentí tus ojos clavados en mi nuca, hasta la vigilante se dio cuenta que me seguías con la mirada. Me analizó de arriba abajo, pero no le parecí guapo ni tampoco sospechoso, siguió con su ronda. Yo no me di la vuelta, debí hacerlo y preguntarte si me conocías de algo, pero justo entraba el tren en la estación y tenia prisa, prisa por desaparecer por si te debía algo o por si te dije que te llamaría después de una noche loca que no recuerdo. Bueno, pensándolo mejor, no creo, llevo mas de una década de total cordura y tranquilidad. 

Ahora no puedo dormir, no puedo comer, solo pienso en ti, en tu mirada que tanto decía. Cada vez que paso por la estación de metro de Chueca te busco esperanzado entre los rostros androginos que esperan en el anden.

La próxima vez atrévete, si no te veo yo y tu me ves, no te cortes, dime algo, dime al menos quien eres.

 ¡Que si, que era yo! 

¡Si! 

¡Era yo!

O a lo mejor no... 


jueves, 5 de marzo de 2020

La bruja

Nunca pensé que la vida solo es vida si la vives sin miedo.
Nunca pensé que algún día amaría un gatito, yo que soy mas de perros.
Nunca pensé que pensar en voz alta fuera tan fácil y que me importaría un bledo.
Nunca pensé que las princesas podrían ser brujas y las brujas ángeles sin velo.

♥♥♥♥♥

He dicho tantas veces nunca porque “siempre” me parecía una palabra extraña.
He hablando tanto tiempo en voz baja que ahora gritar me parece toda una hazaña.
He sufrido tanto que ser feliz me parecía un singular cuento de hadas.
He perdido tantas veces que pensé que vivía en un bucle de inocentadas.

♥♥♥♥♥

Nunca pensé que el ahora es mucho más importante que el será o el ha sido.
Nunca pensé que caer cerca de una u otra persona fuera tan meramente distinto.
Nunca pensé que reiría sin taparme la boca por mis dientes torcidos.
Nunca pensé que bailaría una salsa cuando lo mío es el rock bien curtido. 

♥♥♥♥♥

Ignorante soy y seré ignorante hasta que envejezca y me quede sin dientes ni pelo.
No sé nada sobre la vida y las cosas que importan y las que nada o cero.
Pero aprendo muy rápido, soy buen alumno e importante: ¡Ya no estoy ciego!
La bruja es buena maestra y su magia purifica, es amor, es aire, es agua, es fuego. 

♥♥♥♥♥

Bruja ven aquí, seré tu aprendiz.
Bruja estas aquí, sin ti era infeliz,
Bruja ven aquí, mi bella flor de lis.
Bruja estas aquí, ahora soy feliz,
Bruja eres paz, quítame el antifaz
No cambies jamás, me amarás mas y mas... 
...Y mas y mas...

La bruja

sábado, 29 de febrero de 2020

El ojo

Me siento realmente agotado. Las tres de la tarde y todavía buena parte de los azulejos del baño siguen teñidos de rojo. Iba a costar mas de lo que había calculado. Miro la cuchilla. Está muy desgastada.

Recuerdo que en el bolsillo lateral de la mochila guardo otra cuchilla. Me quito los guantes de látex despacio para que no se rompan, me quito la mascarilla y las gafas y saco con cuidado la cuchilla de la mochila. Quito el papel protector y la coloco en el borde de la bañera, cerca de la otra ya desgastada y manchada de rojo.

Mala calidad de producto, realmente mala, - pienso.

Me arrodillo al lado de la bañera. Siento que toco algo con el pie izquierdo mientras me acomodo pero no le doy importancia, tengo prisa, mucha prisa por terminar y voy fatal de tiempo. Me fijo bien en las dos cuchillas perfectamente alineadas, una oxidada y apagada y la otra brillante como un diamante.

El destello de la nueva, a la luz de los focos del techo, me llama la atención. Me acerco mas y la miro mejor. Me doy cuenta de que es diferente, parece mas grande y en el centro, la cuchilla... tiene un ojo. Si, un ojo, con su parpado y sus pestañas. Parece tener vida, parece que me mira y me absorbe, me hipnotiza y no puedo apartar la vista.

Estoy asustado. Intento levantarme. Estoy aterrorizado, porque no puedo moverme, estoy totalmente paralizado. Intento gritar, pero no sale sonido alguno de mi boca, la noto pastosa, como si hubiese estado masticando compresas de noche. Intento cerrar los ojos, sin éxito, de hecho siento como se me abren aun mas. Me empiezan a escocer y siento como las mejillas se empapan con las lagrimas que se deslizan sobre mi piel. Me arde la piel, me quema y el ojo no deja de mirarme, de absorberme.

Siento que estoy menguando, me noto pequeño, cada vez mas pequeño y el cuarto de baño es cada vez mas grande, mas rojo, como una boca gigante y desdentada, y el ojo, ay, el ojo, ahora empieza a girar, vuelta y vuelta y vuelta. No, no, me doy cuenta que no es el ojo que da vueltas sino yo, soy yo el que gira como una peonza totalmente descontrolada. Y mientras giro y giro sin parar siento como el poder del ojo  me atrae cual imán hacia el remolino en el que se acaba de convertir de repente, y sin poder hacer nada para impedirlo, me succiona...
Oscuridad... Silencio...La nada....
Cierro los ojos...

Una canción suena a lo lejos, muy lejos, es casi imperceptible. Me resulta conocida, muy conocida, la tarareo. Abro los ojos despacio, muy despacio. Me escuecen. Diviso un borroso techo blanco, unos focos me deslumbran, me doy cuenta que estoy tumbado en el suelo, boca arriba. Vuelvo a cerrar los ojos. Me pesan los parpados, me duele la cabeza, mucho, demasiado, como si me hubiesen golpeado con una maza en la nuca.

La canción conocida sigue sonando, mas fuerte ahora, mas clara: "All the single ladies (All the single ladies)" Noto que algo vibra sobre mi muslo, me toco el muslo, es el móvil, está vibrando, está sonando, está sonando en mi móvil "All the single ladies (All the single ladies)". Me doy cuenta que es el tono que elegí para las llamadas entrantes de mi jefa. No contesto, no quiero contestar, aun no se donde estoy ni que ha pasado. Despacio, muy despacio me pongo de lado, en posición fetal y vuelvo a abrir los ojos. El suelo está encharcado, mi pantalón mojado, la pared está a medio decapar y la garrafa de cinco litros de decapante está volcada, casi vacía.

El teléfono sigue sonando:
"All the single ladies (All the single ladies)
All the single ladies (All the single ladies)
All the single ladies (All the single ladies)
All the single ladies
Now put your hands up."

El ojo

domingo, 24 de julio de 2016

Confesiones de un ateo

Señoras y señores.
Confieso...
Soy ateo!
Sin embargo parte de mi infancia y adolescencia me la pasé muy cerca del párroco y de los sacerdotes de la iglesia de mi ciudad. Me enteré de muchas cosas sin querer pero no por eso dejé de creer. Lo de la perdida de la fe es una historia muy distinta que no viene a cuento.
Por qué lo de esta introducción?
Porque quiero que quede claro que sé de lo que hablo.
Y hablo sobre ciertas personas, creyentes, con la cruz metida entre ceja y ceja, sin voluntad propia, títeres de la religión entendida a medias.
Entiéndanme. Respeto a todo el cree en algo superior a nosotros. Respeto también al que no cree en nada. Sin embargo lo que no aguanto es la hipocresía y la falsedad maquilladas con dos Padre Nuestro.
Lo que quiero decir señoras y señores lo resumo en la siguiente frase:
"Dios está en todas partes, hay un trocito de Él en cada uno de nosotros y sigue vivo no por lo que predican una gran mayoría sino por el altruismo de unos pocos."
Un ateo que una vez quiso ser cura...

Sheol 13

miércoles, 13 de abril de 2016

Declaración de intenciones

Miro hacia atrás y me asombro, logramos tanto juntos, llegamos tan alto, tan lejos, creamos un nuevo mundo juntos, una nueva dimensión, inventamos una nueva visión sobre lo que es el verdadero amor. 
Estamos en la cima, donde por igual nos acaricia el frío y el sol. 
Pero quiero mas, ya sabes, me conoces, alcanzar contigo lo inalcanzable, lo nunca vivido, quiero llegar ahí donde nadie llegó, donde la realidad se confunde con los sueños. 
Hemos llegado tan lejos amor pero yo quiero mas, mas de ti, mas de nosotros, quiero enlazar mi alma con la tuya, fundir tus sentimientos con los mios y moldearlos en un fuego eterno hasta lograr la perfección de dos seres en uno, un ser superior, de un sentimiento único, llegar a ser maestros indiscutibles del amor, mentores de una nueva generación, una generación de soñadores, soñadores de almas azules ávidas de amor incondicional, ávidas de la libertad de poder amar y ser amados. 
Quiero eso y mucho mas solo porque es contigo, porque no me imagino la vida sin ti, porque eres la única persona capaz de seguirme allí donde nadie se atrevería a seguir a nadie, porque eres puro amor y amor puro, porque eres tú.
Te amo pequeña...muchísimo.
Feliz nuestro día.
 

sábado, 18 de agosto de 2012

Hipnosis esférica


Noche de partido. 
El tiempo se detiene, solo existe la tele, la neverita llena de latas de cerveza y él. 
Una primera gotita empieza a deslizarse por el bote de aluminio empañado, y luego otra y otra. Un pequeño charco empieza a materializarse sobre la mesa de madera. 
Es inútil decir algo, se lo había repetido tantas veces, pero él ni caso. Se levanta y se encamina hacia la cocina. Al volver, él sigue visionando el partido. Ella, con tranquilidad levanta la cerveza y se la echa encima de la cabeza, luego seca la madera con papel absorbente y devuelve la lata a su sitio, encima del posavasos, mientras le mira por el rabillo del ojo. 
Él ni se inmuta, sigue hipnotizado por el esférico. Estira la mano, alcanza el bote y se lo lleva a la boca, le extraña su vacío, pero no demasiado y le tira a la papelera. Coge otra lata de la nevera, la abre, le da un sorbo al néctar de cebada y suelta el bote sobre la mesa, muy cerca del posavasos.


viernes, 5 de agosto de 2011

Hola amigos bloguer@s

Solo paso para saludaros y mandaros un fuerte abrazo.


A la caza

-Varón, 33 años, tiene heridas punzantes por toda la superficie de los gluteos y un severo desgarramiento anal.
-¿Qué le pasó?
-Nadie sabe con exactitud, sus compañeros de caza aseguran haber visto un gran ciervo con la cornamenta ensangrentada adentrándose en la fronda, cuando le encontraron.

Fin

martes, 31 de mayo de 2011

Amistad

Este post le publíco a petición de una querida amiga y está dedicado a todos mis queridos amig@s bloguer@s que preguntan continuamente si estoy bien, pero en particular para Esilleviana, Tajinaste y Alberto. No estoy mal, pero hasta que no encuentre trabajo me centraré en otros proyectos, proyectos que requieren toda mi capacidad y concentración y no me quiero distraer con vuestros maravillosos blogs, que me ha costado mucho dejar de visitar, sin embargo, de vez en cuando me paso aunque sin dejar constancia de ello. Gracias por estar ahí, tan cerca de mí. Un abrazo.

Amistad

-Todos estos años la busqué, y cada vez que creía haberla encontrado resultaba ser una quimera. A veces, me sentía como un capitán de barco pirata, buscando tesoros en islas perdidas en el Caribe. A veces, me sentía como un explorador, buscando entre las ruinas alguna señal que me guiara hacia lo que perdí. Nunca he encontrado esas islas, y las señales siempre me engañaban, y cuando más oscura se volvió la senda de mi soledad, te he vuelto ha encontrar. Dime ¿cuántos años han pasado?

-Quince Enrique, quince. Te eché muchísimo de menos.

-Y yo igual, amigo mío.

Fin

jueves, 28 de abril de 2011

Reglas irrompibles

Markus me miraba con su típica media sonrisa, esperando mi respuesta.
- Vale, le contesté, pero quiero que mi reputación se quede intacta, si llevo a cabo el trabajo.

Para ser un perro-testigo, alguien se estaba tomando muchas molestias en eliminarlo. Revisé el revolver, por si acaso lo necesitaría, monté en mi todoterreno y rumbo a la ciudad. Tardaría unas dos horas en llegar al Burger - Giant, una hamburguesería de mala muerte donde solíamos hacer contacto, allí me esperaría el cliente o su representante con los datos exactos de la victima.

Al llegar al restaurante no me fue difícil localizarlo, era algo muy típico en ellos, los clientes quiero decir, siempre con sombrero y gafas de sol, sentados en el punto más oscuro de la sala, temblando como un flan y llamando más de la cuenta la atención.
Me acerqué a la mesa evaluando a la persona que estaba detrás de esas gafas. Me dí cuenta de que ese era diferente, el tembleque que tenia no era por miedo o inquietud sino de impaciencia. Me senté delante de él sin perderle de vista, tenia algo escalofriante, algo frío y sus ojos eran como dos cuchillos, que si no fuera por las gafas, me hubieran atravesado sin en la más mínimo remordimiento.

- Aquí tienes el expediente, me dijo de repente, sin otra introducción, enseñándome la carpeta que había sobre la mesa. Su contenido tienes que verlo ahora, memorizarlo y devolvérmelo.

- No es así como suelo trabajar, la carpeta me la llevo y cuando esté terminado el trabajo yo me encargo de que desaparezca, le contesté.

- Esta vez no, si no estas conforme , llama a tu jefe y resuelve el problema, pero te digo que es como hemos acordado, me dijo convincente, apretando cada palabra.

De malas ganas abrí la carpeta, no tenia ganas de otro sermón por parte de Markus, así que hice lo que nunca hago, romper mis reglas, las reglas del juego, reglas que tanto tiempo fueron mi guía, reglas que yo inventé para mantenerme a salvo. Todo parecía como sacado del libro, el mismo cliente, con el mismo aspecto de siempre y la misma mesa. Pero él lo sabia, sabia todo eso, porque era igual que yo, por qué su trabajo era el mismo que el mío y sus reglas las mismas que las mías. Tenia que haber escuchado mis instintos, tenia que haber sabido que esos ojos no eran los de un cliente sino un reflejo de los míos. Cuando vi mi foto dentro de la carpeta lo supe, tarde, es verdad, pero me dio tiempo levantar la cabeza y mirarle a los ojos antes de que la bala atravesara mi cerebro.

Fin


por Sheol 13

jueves, 21 de abril de 2011

El reencuentro

Él seguía allí, sin mover un músculo, en el mismo sitio donde había aparecido en el justo momento en el que ella cerró los ojos. Estaba de pie, un poco arqueado sobre la cama y la miraba como esperando un sonido, una sonrisa o un gesto que le avisara de que había llegado el momento. Ella, seguía en la misma postura, tendida sobre la cama y sus ojos como el ébano, ahora cerrados, temblaban debajo de los parpados, posiblemente por una pesadilla. Su pelo rojizo enmarcaba la tez pálida de su rostro y sus pecas, sus dulces pecas eran las notas musicales de su armónica belleza. Él, seguía mirando fijamente su rostro, amaba sus pecas, amaba su piel blanca y sus labios, esa curva imperfecta color rosita, un poco entreabierta siempre, como invitando a morder y bañarte en su calidez húmeda y reconfortante.

Se arqueó un poco más sobre la cama, como una sombra sin pies ni cabeza. Como sintiendo su presencia ella paró el juego de sus ojos, dejando que la tranquilidad se apoderara de sus facciones. Una sonrisa empezó a dibujarse sobre sus labios, dándole a su rostro un brillo casi transparente. Un pitido agudo y desagradable empezó a invadir la habitación. Había llegado el momento, el arqueo mas su espalda, dibujando con su cuerpo una especie de C deforme hasta que sus labios encontraron los de ella. Ella, abrió los ojos sorprendida del roce suave y el tacto cálido de unos labios que no le eran extraños, labios que tantas veces la hicieron ver el paraíso, labios que ahora la llevarían hacia otro mundo, desconocido para ella. Volvió a cerrar los ojos dejando que él y sus labios hicieran el trabajo.

Su cuerpo se elevó como una nube transparente pero colorida y sin soltarse de su beso y sin tocar nada se postró delante de él, en posición vertical. Le abrazó con todas sus fuerzas mordiendo con avidez su boca, que tanto echó de menos. El pitido cada vez se escuchaba mas lejos, menos molesto y mientras la habitación se llenaba de gente vestida de blanco y verde que se agitaba en torno a la cama, donde antes estaban, él y ella en un beso eterno se alejaban más y más, hacia una nueva dimensión, hacia una nueva vida, hacia el infinito. El pitido cesó y desde muy lejos, como un eco casi imperceptible percibieron la voz de tono apenado pero frió de una de las personas vestidas de verde. “ Hora de la muerte 13 horas y 13 minutos”.
Silencio.

por Sheol 13

jueves, 14 de abril de 2011

El recuerdo

Llegó a su casa cansada, después de una semana bastante estresante, hoy por fin había cerrado el acuerdo con la empresa de telecomunicaciones. Se quitó los zapatos en la entrada y empezó a deshacerse de la ropa mientras sus pasos la llevaban ansiosos hacia el baño. Abrió el grifo y se preparó la bañera como siempre, con el agua bien caliente y con un poco de aceite de lavanda, para relajar cada trocito de su cuerpo. Comprobó con los dedos la temperatura del agua y satisfecha con el resultado, se marchó a la cocina. Abrió la nevera y sacó la botella de vino que le había regalado una semana antes, por su cumpleaños, Lola, su mejor amiga, y la descorchó. Cogió una copa limpia del lavavajillas, la llenó con en el néctar color caoba claro y se la llevó consigo a la bañera.

Sin soltar la copa se metió despacito en el agua caliente, dejando que el calor y el aroma del agua se apoderara y relajara su cuerpo. Cerró los ojos y pensó en lo bien que había llevado todo el asunto y en la suculenta prima que inflaría su cuenta en los días siguientes. Estiró la piernas y le dio un sorbo al vino. Se quedó como en trance, el sabor agridulce un poco amaderado y afrutado, le era muy familiar, sin embargo, no podía identificar su origen. Apretó los parpados intentado recordar, intentando buscar alguna imagen que lo identificara, pero no pudo hacerlo. Abrió de nuevo los ojos mirando el color del preciado néctar, como esperado que le contara una historia. Ni siquiera se había fijado en la etiqueta, y ahora la botella descansaba misteriosa en la cocina, encima de la encimera.

Le dio otro sorbo y volvió a cerrar los ojos, lo aguantó en la boca un buen rato, saboreando el aroma del recuerdo, que borroso, se empezaba a materializar en su mente, como una antigua película en blanco y negro. Poco a poco la imagen empezó a coger color, a coger vida. Empezó a distinguir en el centro de la imagen una mesa redonda de madera, que descansaba bajo un gran roble y encima de ella, dos vasos llenos y una botella de vino de color amarillento. Había sillas también, exactamente dos y en una estaba ella, sentada, pero muy joven. Apoyado galantemente en el árbol, un bello joven la miraba y le sonreía. Le sonaba su cara, pero aún no la relacionaba con nada, así que sin pensarlo dos veces le dio otro sorbo al vino, intentando acelerar el recuerdo, porque era eso, un recuerdo, un recuerdo guardado en algún estante de su cerebro y que el vino había rescatado. Como un eco, como un disco antiguo y rallado, la voz del joven empezó a acariciar sus oídos y desde lejos, desde muy lejos, pero con una claridad de cristal, cada vez mas intensa, le dijo:


- Vamos, solo un trago, te prometo que no te arrepentirás.

- Te he dicho que yo no bebo, por favor no insistas más, le contestó enfurruñada.

El no insistió, cogió uno de los vasos y bebió hasta el fondo su contenido, luego se le acercó y sin avisar le robó un beso, le robó su primer beso. Fue así como descubrió a lo que sabían los besos, en ese primer caso, sabia como agridulce, amanerado y afrutado, sabia exactamente al vino que hoy había llenado su copa.
 
por Sheol 13

jueves, 3 de febrero de 2011

Responsabilidad 0

 Mala suerte

Magda, salió como todas las mañanas a dar su paseíllo, tal y como el médico le había aconsejado hacer, dada su avanzada edad. Era una mujer bastante fuerte, a sus 68 años no se quejaba de ninguna dolencia, su unico pecado era tener un poco de sobrepeso, como casi todas las mujeres a esa edad y por esas tierras, donde a partir de mediados de septiembre se le congelaba a uno hasta el alma, al salir a la calle. No le importaba el frío, estaba acostumbrada, una blusa y el abrigo y recorrería hasta Siberia si haría falta. Se paró delante del escaparate para arreglarse el gorro y echar un ojo a los pasteles y pastelitos que la dueña del negocio colocaba en la vitrina todas las mañanas. Era una costumbre o más bien una rutina, mientras ella la saludaba con la mano, la pastelera le sonreía y guiñaba el ojo, para luego seguir con su paseo. No sintió el golpe, solo vio como la bandeja y el pastel, volaban por los aires y a la pastelera, con la cara desfigurada en lo que parecía un grito, corriendo hacia la puerta y luego nada, incredulidad, oscuridad y la muerte. La gente se acercó corriendo hacia la mujer tendida en el suelo, el gorro le tenia empapado de sangre y el charco rojo, alrededor de su cabeza, no cesaba en crecer. Algo afín a una piedra enorme y rota en tres pedazos, por el fuerte impacto, parecía el arma de semejante crimen. Uno de los paseantes intento resucitar a Magda pero en vano y cuando llegó la ambulancia, solo pudieron certificar su muerte.
Al día siguiente en primera pagina, una noticia llamó la atención a todo el mundo por igual, por su peculiaridad:

Una anciana muere por el fuerte impacto de los excrementos de un perro San Bernardo, que solía hacer sus necesidades en la terraza del piso. La muerte se produjo a causa de los excrementos, que se congelaron durante la caída y la golpearon en la cabeza.

Sobre un hecho real.

Fin

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Para empezar, os digo con toda sinceridad que soy un gran amante de los animales y especialmente de los perros. En mi vida, he tenido mascotas varias: un gato,  2 perros, un conejo,  varios periquitos, dos canarios y pececitos(ya sé que nos son mascotas¿o sí?). Hoy hablaré sobre los perros. Desde muy pequeño mis padres se percataron de que me gustaban mucho, así que con 5 años me regalaron un Pastor Alemán. Era un crío, mi responsabilidad era la de un niño de 5 años, o sea, casi nula, razón por la cual mis padres por falta de tiempo, se deshicieron del perro, antes de que yo me encariñara mucho. Cuando cumplí 9 años, me volvieron a regalar otro perro, un Braco Alemán, por mis asiduas insistencias y por qué todo el mundo halagaba mi tremenda responsabilidad a tan temprana edad. Fue mi mejor amigo durante 13 años y su perdida para mí, ha sido y sigue siendo el motivo por el que no he vuelto a tener perro. 9 años tenia cuando me lo regalaron ¿qué hay en la cabeza de un crío de 9 años? parece ser que mucho más que en la de muchísima gente adulta.
Señores y señoras, un perro necesita actividad física, tener perro no significa sacarlo a defecar y mear, significa responsabilidad, responsabilidad de recoger sus excrementos y no dejarlos que otros se los encuentren al pasear, no dejarlos para que otros tengan que hacer verdaderos eslálones por las aceras(con suerte consigues evitarlos todos). Es una gran responsabilidad, responsabilidad de levantarse temprano por la mañana si hace falta, no solo de abrir el balcón y que el perro se busque la vida que ya recogerán la mierda cuando os pase la vagues(tengo una vecina que lo hace, me da pena la pobre perra, me refiero al animal). Es una gran responsabilidad, responsabilidad de alimentarlos, de ejercitar sus instintos, de hacerlos correr, de enseñarles, de curarles y sobre todo de entenderles. Si un crío de 9 años supo todas esas cosas y las efectuó a pie de letra, me parece vergonzoso que ustedes, adultos responsables, aunque lo sepan, no lo hagan. Y para terminar os hago mi habitual pregunta: ¿Solo me molesta a mi tener que hacer eslalon por las aceras, intentando evitar los excrementos caninos que unos sinvergüenzas no los quieren recoger?


por Sheol 13

Ya de paso, os dejo mi ultima canción titulada "Solo me molesta a mi" que será la canción oficial de este espacio.



Canción escrita por Sheol 13 y Alberto Lopez Chorro e interpretada por Sheol 13.