martes, 24 de julio de 2012

Andreea (Re-post)


"Las extrañas e inquietantes experiencias de Pompilio"

"Andreea"

Delante del espejo de su pequeñito y confortable baño, Andreea se pasaba los dedos con terneza por la barbilla, buscando algún desperfecto. Le sonrió satisfecha a su reflejo androgino y delicado, guiñándole traviesa el ojo mientras que sus manos bajaban lascivamente por su cuello de cisne, buscando sus dos blancos y redondos pechos que acunó con un suspiro en las palmas de sus manos. Se quería mucho y estaba satisfecha con su cuerpo, las nuevas tecnologías, dentro del mundo de la estetica, habían hecho un trabajo sublime con su cuerpo.

 No le fue fácil subir las sendas empinadas y llenas de obstáculos de su vida, sin embargo, no desistió hasta alcanzar sus metas. Desde muy pequeña se dió cuenta de que era diferente, de que las personas que la rodeaban la miraban con desaprobación y casi siempre meneando la cabeza como apenados. No entendió muy bien porque su madre siempre la obligaba vestir como un chico y jugar con cochecitos. Ella como todas las niñas de su edad quería lucir melenita, un vestidito y jugar con las muñecas. En el colegio la llamaban La Nena, y las bromas pesadas, las collejas y el desprecio de los profesores y alumnos, no tenía limites. Con 16 años dejó el instituto y se fugó de casa para vivir con un joven 10 años mayor que ella, que conoció en una discoteca y que parecía entenderla, eran felices y eternamente enamorados. La ayudó a encontrar un buen trabajo como recepcionista en un elegante y caro restaurante de Madrid. Sus padres no se cansaron en buscarla, parecían hasta aliviados del peso que se les quitaba de encima. El amor eterno les duró 2 años, se separaron como buenos amigos y decidieron seguir viviendo en el mismo piso, hasta que las circunstancias lo permitían. Con casi 19 años ya tenia ahorrado un buen dineral, gracias principalmente a las propinas y también por no tener que pagar el alquiler los dos años que estuvieron como novios. A través de su amigo también, consiguió tener su propio negocio en el cual invirtió todo su dinero, era joven y podía arriesgar, sino ahora ¿cuándo? El negocio fue un acierto y un gran exito, y en poco tiempo recuperó todo el dinero invertido, ahora solo restaba hacer lo que siempre había deseado, desde que habia entendido su situación. Empezó con las largas sesiones y a veces no muy cómodas de la depilación láser, hasta eliminar todo lo que tenia y lo que quería eliminar. Descansó un año y luego hizo el segundo y un poco más caro, deseo realidad, siguiendo las recomendaciones del médico, de no más grades de una talla 95. Una 95 pues, no quería más, solo quería que se vieran bonitos y naturales, su piel blanca casi transparente también acompañaba. Antes de dar el gran paso, el que mas deseaba y el último, lo que más le hacia falta era un coche y un piso, solo y únicamente para ella. Se decantó por un Mini, se lo permitía y por un piso en las afueras de la ciudad, salia mucho más barato y era mucho más tranquilo.


Allí, en muy poco tiempo consiguió, lo que en las afueras era más difícil aún que en el centro de la ciudad conseguir, dos buenos amigos. A Puri una mujer de mediana edad muy cotilla pero coqueta y muy buena persona y a Pompilio, con el que tuvo unas cuantas experiencias anecdoticas que les llevaron a entablar una gran amistad. Ahora solo faltaba dar el paso decisivo, estaba segura de que quería hacerlo, aún así tenia un poco de miedo, una operación de cambio de sexo siempre impone, pero era lo unico que le faltaba para conseguir lo que su alma y todo su cuerpo sentía, ser mujer en todos los aspectos, volver a nacer.

"Solemos y nos gusta juzgar indiscriminadamente a otros por ser diferentes de los demás y somos tan superficiales, viles y egoístas que no queremos ver ni nos importa el porqué de esa diferencia."


Texto: Sheol 13
Ilustraciones: Ale

12 comentarios:

Waru Waru dijo...

Me ha encantado! simplemente genial. Creo que remarca perfectamente la temática social que envuelve a este asunto. Esta sociedad no se extraña en ver ciertas cosas e incluso se abstiene de juzgarlas, pero algo tan privado como un cambio de sexo, algo que no afecta para nada a terceros si no que busca el bienestar de otro ser humano, eso sí se atreve a juzgarlo y desdeñarlo. Es vergonzoso.
A ver si de una vez dejamos de vivir en este retroceso.
Un saludo y muchas gracias por invertir tu tiempo en escribir cosas como estas :)

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

¡Hola Sheol! me ha gustado mucho esta historia de narrativa sencilla y mundana, cercana y cómplice; una historia cotidiana que se va desarrollando con parsimonia hasta alcanzar el cénit o summum en esa revelación del deseo de cambiar de sexo, tema siempre controvertido y contemporáneo, que revela la angustia de tanta gente, como ellos mismos revelan, encerrados-as en un cuerpo que no les pertenece. Me ha gustado, un saludo

Sheol13 dijo...

Acabo de volver a publicar todos las antiguas peripecias de Pompilio, para que vosotros también podáis disfrutar, como yo lo hice, de los regalos que recibí de mi amiga Ale en forma de dibujos para cada uno de los relatos, para que mis letras no se sientan solas cuando nadie las lee. Un abrazo para todos mis lectores y otro para ti Ale, eres la mejor.

la MaLquEridA dijo...

Muy buena tu historia, en momentos un poco apresurada pero bien y con los dibujos de Ale hacen buena pareja.




Saludos.

Candela dijo...

La transexualidad es un tema médico que no debiera convertirse en social. Se trata de personas atrapadas en un cuerpo que no se corresponde con su, por así decirlo, genética interna. Si esto se detectase desde el principio podríamos ahorrar mucho sufrimiento.

Se convierte en tema social, como siempre, por culpa de la puñetera política que impregna todas las situaciones de nuestras vidas y cada vez más. No se puede hacer de una persona un estandarte, es algo demasiado privado, para que otros lo aporréen.

NuriaLourdes dijo...

Una gran historia para reflexionar, dejar los prejuicios a un lado y aceptar a las personas tal cual son, con sus defectos y virtudes que es lo importante. No somos perfectos.
Cariños. Me encantaron los dibujos de Ale.

Jose Antonio dijo...

lo importante es ser feliz y luchar por ello
un abrazo

Preste Juan dijo...

Maravilloso, amigo mío. Maravilloso y necesario.
Gracias por ser una voz cuerda.

José Antonio del Pozo dijo...

una bonita historia, Sheol
saludos blogueros

Cristelicious dijo...

Triste pero cierto, juzgamos a los demas por su fisico, por como visten, aspectos superficiales pero es asi como nuestra sociedad nos educa a no acceptar a los que son diferentes a nosotros. Besos.

Carolina dijo...

Es una buenisima historia, con final promisorio y feliz, que es lo unico que importa al fin al cabo.
Un beso.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.