miércoles, 9 de noviembre de 2011

Vamos a jugar



Obra de Donald Zolan

A todos nos ha pasado por la cabeza alguna vez lo bien que estábamos cuando nada nos preocupaba, cuando la inocencia y la fantasía eran nuestros mejores aliados para pasarlo bien. Todos hemos sido princesas, cocineras, pilotos, superhéroes o vaqueros. Me acuerdo del día que le robé el vestido a mi prima y me lo embutí hasta que reventó. Luego me colgué la cartuchera con las pistolas de taladrar de mi padre, me puse el sombrero de paja que se lo robé al espantapájaros de mi abuelo, el pobre era muy feo y delgado, el espantapájaros no mi abuelo,  y luego me calcé las botas de vino que corté a lo largo con una navaja desafilada  después de vaciarlas haciendo dibujos obscenos sobre la pared.  Como guinda de tan histriónica actuación me llevé una paliza con la manguera de la lavadora que nunca olvidaré, como tampoco a mi madre que me seguía repitiendo entre lágrimas, por las cebollas que acababa de limpiar: "Que sepas que me duele más a mí". Esos eran tiempos de fantasía irrepetibles e inaccesibles por desgracia para la mayoría de los infantes de estas nuevas generaciones. No sé cuántos niños utilizan la imaginación hoy en día con tanto gadget presente y venidero, pero me gusta imaginarme que todos y cada uno, aunque sepa que eso es imposible. Las consolas han reemplazado los juegos de mesa como el Parchís, los chats la lectura y la televisión basura la inocencia. Estoy de acuerdo que la evolución es inevitable, y lo que más, que es muy importante para el ser humano. Pero realmente es esta la evolución que la humanidad  anhelo durante toda su existencia. Yo creo que estamos perdiendo esa esencia de antaño que anteriormente sacó de nosotros lo mejor y que el camino se está desviando hacia lo incógnito. Entonces me paro a pensar  y os hago mi habitual pregunta: ¿Solo me molesta a mí que no encuentro  la Wii que me envió mi padrino por e-mail el año pasado cuando la fotografió por error en casa de unos amigos? Claro que sí, pero solo porque venia en la misma carpeta que las fotos del bautizo de mi sobrino, que tampoco encuentro por la combustión espontanea de mi disco duro al intentar instalar en uno de los puertos Sata de mi CPU el tablero de Scrabble que utilizó Cary Grant durante años como posa vasos  en su mansión de Palm Spring y por el que pujé fuerte y convencido en Christie’s consiguiendo llevármelo finalmente por unas míseras y muy bien invertidas 2 libras esterlinas,  su precio de salida. Ah, y una cosa mas para los que no han conseguido pillarme al vuelo: Intentemos evitar que los niños pierdan tan pronto lo que nosotros tanto echamos de menos.

25 comentarios:

algamarina dijo...

Juguemos...

Mis saludos frescos de brisa marina...

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

Muy divertida la anécdota la verdad. Todos los niños hemos sido en mayor o menor medida unos trastos. Recuerdo bien los zapatillazos de mi madre cuando hacíamos trastadas, cada dos por tres. ¡Qué tiempos tan divertidos! Jamás dejemos de seguir niños, aunque seamos ya adultos, jamás debemos dejar partir al niño que fuimos, conservar esa inocencia, esas ganas de disfrutar de la vida. No seamos tan serios para todo. Hay un momento para todo en la vida, y hay momentos en la vida en que uno tiene que recuperar al niño que fue. Mi consejo, amigo, es que sigamos, como dice el membrete de tu artículo, jugando... Saludos

Candela dijo...

Qué bien...

Si te atreves echamos un parchís, pero te advierto que todavía guardo una copa de un campeonato que gané un verano.

¿Has convertido alguna vez un sombrero vaquero en una nave espacial? Divertido. Y para el que quiere, siempre hay tiempo.

Saludos.

Sheol13 dijo...

Algamarina, juguemos pues. Un abrazo.

Victor, hay seguir jugando hasta que perdamos la razón. Un abrazo.

Candela, gracias yo soy muy mal jugados y buen perdedor, ya sabes la costumbre, pero si quieres jugar una partidita no me importa. Un abrazo.

mientrasleo dijo...

Es bueno jugar, a ratos, y olvidarnos del mundo, a ratos.
Muy buena reflexión, me has sacado el lado nostálgico.
Un abrazo

Eva BSanZ dijo...

Es verdad, la inocencia es el momento de nuestra vida mas preciado.

Enhorabuena por la entrada, he disfrutado mucho leyendote.

Muack!

javir dijo...

Don Quijote se montó una vacía de barbero a modo de sombrero en todo lo alto y mira la que lío. Todo es empezar

Un abrazo

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

jaja!! eres un hombre de ingenio
Gracias por tus palabras ami blog, tú eres un buen seguidor entre mis 1000 seguidores y siempre me tendrás a tu lado orando para que tengas un buen trabajo
Con ternura
Sor.Cecilia

fus dijo...

Mirar hacia detràs , recordar los juegos con los que nos hemos criado, es como entrar en un sueño donde nos llenamos de percepciones olvidadas pero que aùn siguen grabadas en nosotros, donde yo jugaba habìa una fàbrica de galletas y aùn me queda aquel olor dulzòn de mis tardes de futbol.

Espero que tengas luces de futuro para tu situaciòn laboral.

un fuerte abrazo

fus

Nieves dijo...

Muy buena tu nostálgica (y divertida) reflexión sobre la infancia y la inocencia. Y muy bien elegida la introducción de las pinturas de Donald Zolan, me encanta este pintor, hace meses escribi una entrada sobre él y creo que representa como nadie a esos niños felices e inocentes que nunca debieran dejar de serlo. Un tierno abrazo infantil,

Sheol13 dijo...

Mientrasleo, si no fuera a ratos seguro que eso seria un gran manicomio. Un abrazo.

Eva, a veces, muchas me invade la nostalgia. Gracias, me alegro que te haya gustado. Dos besos.

Si Javir, lo demás fluye. Un abrazo.

Gracias Sor. Cecilia. Un abrazo.

Fus, esos recuerdos para mi son los mas preciados. Un abrazo.

Nieves, descubrí a Zolan hace tiempo y como bien apuntas, sabe reflejar como ninguno esa pura inocencia de los niños. Un abrazo.

Jose Antonio dijo...

No te puedes imaginar lo que representa para mí, ve a mis sobrinos, en la sierra y en verano, con mil cosas por hacer y descubrir, con mil aventuras que vivir con toda la narturaleza al pié de la casa, con unas bicis que los idiotas de mis hermanos les compraron y se mueren de asco entre telarañas y ellos en el sofá con la play, con gusto se las arrebataría y las ahogaría en el río, pero... solo soy su tio

Un abrazo

luna dijo...

Muy buena riflesion ...
Un abrazo y felic week end...

ps. gracias por pasar

Cristelicious dijo...

Con ese final tan hilarante veo que todavía el niño esta presente. Me ha encantado, me has dejado una sonrisa traviesa sobre los labios. Besos.

Elena dijo...

Cuánta razón llevas, mi sobri está tan enganchado!!

Genial.

besos

Sakkarah dijo...

Pienso que los juegos de naes, desarrollaban más la imaginación.

Los juegos de ahora, alejan también del aire libre, suelen encerrar en tre cuatro paredes.

Pero... Es lo que ha tocado vivir producto de la evolución.

A dónde nos lleva? Vaya usted a saber.

Tu anécdota me ha encantado, porque te imaginaba en plena acción...

Un beso.

Esilleviana dijo...

Está claro que nuestra infancia tiene poco que ver con los niños/as de ahora y te aseguro que sé de lo que escribo. Pero no todo es tan negativo, ahora los niños son más intuitivos, sin duda los mmcc les ayuda a leer entre líneas, a descubrir otros lenguajes que tal vez nosotros, con nuestra inocencia y desconocimiento ignorábamos.

Pero creo que hay costumbres y tradiciones que no se pierden... los juegos de mesa por ejemplo (?) :))

un abrazo

José Antonio del Pozo dijo...

muy buena evocación, Sheol, puede que haya una relación inversamente proporcional entre medios e imaginación... hoy es todo más directo, inmediato, diferente
saludos

Sheol13 dijo...

Jose, me imagino amigo. Un abrazo.

Luna, gracias por venir. Feliz finde. Un abrazo.

Cris me alegra que te haya hecho sonreír. Un abrazo.

Elena, gracias por acercarte. Un abrazo.

Sakkarah, no sé donde nos llevará, pero intento no pensar mucho en ello. Un abrazo.

Esilleviana, yo también pienso que algunas cosas no se pierden, pero no se cuales. Un abrazo.

Amigo del Pozo, efectivamente todo esta sobre bandeja de plata y eso me preocupa, ya no hay que pensar tanto y si no ejercitas los sesos, se atrofian. Un abrazo.

CASASREALESDESNUDAS dijo...

Cualquier entretenimiento debería ser bien administrado,no son incompatibles nuestros juegos y travesuras de antes con los de hoy en día. Acaso los padres tenemos gran culpa de ello, preocupados de llevar un hogar lo mas confortable posible hemos dejado que nuestros hijos se encierren en un mundo y vida virtual del que les será difícil salir. La vida en las grandes ciudades también ayuda a esto, no existen aquellas calles de tierra, sin apenas tráfico, donde jugábamos al fútbol y muchos juegos mas.
Un abrazo Sheol y feliz domingo.

Sheol13 dijo...

Gerardo, el mundo esta cambiando aunque no me guste es inevitable y como bien apuntas la jungla de asfalto ya es bastante incompatible con los juegos de antaño. Un abrazo.

Esilleviana dijo...

entonces se pueden llenar los huecos leyendo post de blog interesantes como éste? pues sí, es una buena opción :))

gracias por tu comentario.

un abrazo

luna dijo...

Un abrazo fuerte y felic semana..

Sweet dijo...

Yo aún me aferro con mi peke de 8 a que no pierda esa carita de asombro ante taantas cosas... con la de 12 ya es más difícil.
Sin embargo coincido en que cuanto más se alargue el momento, mejor.
Ya tendrán tiempo de preocuparse...
Ainssss.....

Abrazo fuerte.

Donaire Galante dijo...

Nos transportas, Sheol. Si bien como están las cosas, no es raro q perdamos la inocencia. Un abrazo