jueves, 21 de abril de 2011

El reencuentro

Él seguía allí, sin mover un músculo, en el mismo sitio donde había aparecido en el justo momento en el que ella cerró los ojos. Estaba de pie, un poco arqueado sobre la cama y la miraba como esperando un sonido, una sonrisa o un gesto que le avisara de que había llegado el momento. Ella, seguía en la misma postura, tendida sobre la cama y sus ojos como el ébano, ahora cerrados, temblaban debajo de los parpados, posiblemente por una pesadilla. Su pelo rojizo enmarcaba la tez pálida de su rostro y sus pecas, sus dulces pecas eran las notas musicales de su armónica belleza. Él, seguía mirando fijamente su rostro, amaba sus pecas, amaba su piel blanca y sus labios, esa curva imperfecta color rosita, un poco entreabierta siempre, como invitando a morder y bañarte en su calidez húmeda y reconfortante.

Se arqueó un poco más sobre la cama, como una sombra sin pies ni cabeza. Como sintiendo su presencia ella paró el juego de sus ojos, dejando que la tranquilidad se apoderara de sus facciones. Una sonrisa empezó a dibujarse sobre sus labios, dándole a su rostro un brillo casi transparente. Un pitido agudo y desagradable empezó a invadir la habitación. Había llegado el momento, el arqueo mas su espalda, dibujando con su cuerpo una especie de C deforme hasta que sus labios encontraron los de ella. Ella, abrió los ojos sorprendida del roce suave y el tacto cálido de unos labios que no le eran extraños, labios que tantas veces la hicieron ver el paraíso, labios que ahora la llevarían hacia otro mundo, desconocido para ella. Volvió a cerrar los ojos dejando que él y sus labios hicieran el trabajo.

Su cuerpo se elevó como una nube transparente pero colorida y sin soltarse de su beso y sin tocar nada se postró delante de él, en posición vertical. Le abrazó con todas sus fuerzas mordiendo con avidez su boca, que tanto echó de menos. El pitido cada vez se escuchaba mas lejos, menos molesto y mientras la habitación se llenaba de gente vestida de blanco y verde que se agitaba en torno a la cama, donde antes estaban, él y ella en un beso eterno se alejaban más y más, hacia una nueva dimensión, hacia una nueva vida, hacia el infinito. El pitido cesó y desde muy lejos, como un eco casi imperceptible percibieron la voz de tono apenado pero frió de una de las personas vestidas de verde. “ Hora de la muerte 13 horas y 13 minutos”.
Silencio.

por Sheol 13

25 comentarios:

pedrojescritor dijo...

Triste y muy romántico. Me ha encantado.
http://www.youtube.com/watch?v=H7bm9ZQqZVY

Un abrazo.

Pato dijo...

Me emocioné, con nudo en la garganta, ojos húmedos y todo.
Muy buen relato y la música creo que la elegiste mas que bien, enmarca el ambiente perfecto para un amor ininterrumpido, un amor que viaja a través del tiempo, de la vida y de la muerte.

Besos.

Jose Antonio dijo...

Precioso, seguro que debe de ser de esta manera.
Un abrazo

minerva dijo...

Me pusiste la piel erizada, hermoso.

Un beso.

Gara dijo...

Me he emocionado, Sheol, precioso y triste.

De pronto me he acordado de mis abuelos, de ese amor intenso que se profesaban y como ella cuando se quedó sola, siempre decía que el la esperaba, tardase lo que tardase, el la vendría a buscar cuando fuese el momento... No he conocido a ninguna pareja que se hayan querido como ellos.

La unión que tenía con ella, no la he tenido con nadie ni siquiera con mi madre. Yo soy su reflejo, cada día me parezco más a ella, no sólo físicamente sino interiormente ... no se por qué te cuento ésto ...

Esilleviana dijo...

No he sospechado en ningún momento el final. Esperaba una simple historia de amor, ya sabes, la que nos gusta a la mayoría de las mujeres, pero tú sabes escribir mejor, con más estilo y clase. Me agradó conocer que la muerte no tiene por qué ser negativa, tétrica y deprimente, puede ser liberadora y mágica, como en tu relato. Está muy bien escrito.

un abrazo y feliz fin de semana.

Alberto dijo...

Es un viaje que tenemos que emprender todos. Mejor pensar que los seres queridos nos esperan al otro lado.

Gara dejame decirte que Sheol es ese tipo de personas con las que, sin saber por qué, nos abrimos sin más.

Un saludo de teletubie para todos.

Cristelicious dijo...

Hola Sheol. Uno de los mejores, intrigante y romantico. Besos.

Elena dijo...

Me ha parecido precioso Sheol.Gracias.

Sheol13 dijo...

Pedro, excelente canción y vídeo. Gracias por acercármelo. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Pato, tu comentario me halaga muchísimo, gracias. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

José, yo tambien lo creo. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Minerva, gracias. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Gara, hay personas que simplemente saben amar. Estoy acostumbrado que la gente se abra delate de mi, no sé porque, es algo incontrolable, no veas que de secretos e historias guardo en mi baúl. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Esilleviana, hay que pensar que por lo menos el ultimo momento de nuestra vida sera agradable. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Alberto, tu me conoces mejor que nadie. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Cris, gracias, me alegro que te haya gustado. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Elena, me halagas, gracias. Un abrazo.

YOLITA dijo...

Tristemente hermoso.
Es un gusto pasar de nuevo por tu recinto y encontrarme con letras tan bellas.
Un abrazo colombiano querido amigo

Orquídea dijo...

El amor me ayudara a descender
al mas allá,entonces diré a dios,
sin miedo,y sin dolor.

Hermosamente bello y triste, saludos desde la distancia más corta.

Javir dijo...

13 horas, 13 minutos...en mala hora!!. Aunque se pinte hermosa y melancólica como tú lo has hecho, la muerte es un punto final.

Un abrazo

Sheol13 dijo...

Gracias Yolita, un placer encontrarte por aqui. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Orquidea, gracias por tu comentario y visita. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Javir, la pintamos asi porque nos da miedo. Un abrazo.

B.Art dijo...

Yep! Que tal va? Te escribo para recordarte que son los últimos días para apuntarte al proyecto de lectura encadenada. Aun estas a tiempo si te interesa, como me comentaste que te lo pensabas te lo recuerdo. Saludos ;)