viernes, 2 de marzo de 2012

Dejar salir antes de entrar


“Todos los problemas son problemas de educación”
                  Domingo Faustino Sarmiento

Izquierda, derecha, izquierda, derecha, patada en los huevos, codazo en las costillas, dedo en el ojo. No, no es un Madrid-Barça y tampoco un Barça-Madrid, soy yo cada mañana, cada tarde, cada noche intentando salir del metro o del cercanías. La verdad es que aun no he llegado a eso, pero no estoy muy lejos, bueno pensándolo mejor, si lo estoy, porque yo no soy así, debería, es cierto, pero soy como soy y quien soy porque recibí a tiempo, de mis padres y mis abuelos, una buena educación. Es muy importante, o no tanto, depende como se mire, saber comportarse al salir entre la gente, supongo que es eso lo que nos diferencia de los animales… ellos si saben comportarse, los animales me refiero. No es cuestión de edad, ni de raza y tampoco de sexo, es siempre, siempre, cuestión de educación… bueno... a veces también de lógica. Y digo lógica porque por lo menos a mí me parece lógico (igual me equivoco) que al viajar en transporte público haya que Dejar salir antes de entrar cuando llegue el momento. Lógico, porque tendrás más espacio, porque hasta es posible que se libere algún asiento y también porque no te arriesgas que algún acelerado te pise los dedos de los pies, en el mejor de los casos o la cabeza, en el peor. Pero no, cuando las puertas se abren un ejército intenta resistir el asedio de otro, uno intenta salir y el otro entrar, confuso, nunca sé cual ganará cuando lo más lógico sería una tregua. Los que viven en Madrid saben de lo que estoy hablando y estoy seguro que se han dado cuenta de que en las puertas correderas de los vagones han aparecido hace poco unas pegatinas con un dibujo que nos indica que hay que dejar salir antes de entrar, hasta en los paneles informativos, debajo del clásico “Próximo tren va a efectuar su entrada en la estación”, rojo sobre negro, un texto nos avisa que hay que “Dejar salir antes de entrar”. Pero nada, de los 60 pasajeros que esperan el metro siempre hay unos cuantos que no entienden las “directas” o simplemente les da igual y se reparten, parece que aposta, delante de cada puerta. Un día hasta se me pasó por la cabeza mandar una carta al metro de Madrid sugiriendo que escribieran el texto con letras blancas o amarillas, convencido de que los que no saben dejar salir, los pobres, eran daltónicos, y también, si no seria mucha molestia, que lo anunciaran por megafonía para los que no saben leer o no tienen las gafas a mano y para los que no se suelen limpiar la cera de los oídos, que pongan unos videos informativos. Pero solo se quedó en eso, en un pensamiento, con la esperanza de que algún día, lo que ahora me molesta, solo se quede en un mero recuerdo. Pensándolo lógicamente, que suceda eso es imposible, siempre me molestará algo mientras haya en el mundo gente que parece disfrutar de lo fascinante que es su falta de civismo. A veces pienso que solo me molesta a mí y si no lo cuento reviento, pero les aseguro que si me pasa, es por el gran plato de judiones que me acabo de zampar. ¡Vaya gases! Y aun me queda hasta llegar a mi destino. ¿Los suelto o no, los suelto o no, los suelto o no…?  Mejor me aguanto hasta la próxima entrega.


23 comentarios:

algamarina dijo...

Saludos de agua desde mi playa...

Con afecto...

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

¡Hola Sheol! fantástico el artículo de concienciación cívica. Yo vivo en Madrid y desde luego lo has definido perfectamente. Empujones, malas caras, codazos, correr y adelantar en medio del vagón a ver quién pilla el asiento... ¡un horror! tengo bastante mal genio, pero gracias al denuedo de mi mujer, me he ido "suavizando" con el paso del tiempo. Pero muchas veces no puedo contenerme y le suelto algún improperio a la gente que tiene mala educación, que me empuja o no me deja entrar antes de salir. Claro que me suele pasar que por lo que se ve les asusto y no tienen ni la decencia de contestarme. Me molesta mucho también la gente que no te da ni los buenos días. En fin, se están perdiendo las costumbres y la buena educación. Buen fin de semana.

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

Ejem... quería decir, que no me deja salir, antes de que ellos puedan entrar, corrección del texto anterior. Un saludo

mariam dijo...

Fantastico articulo amigo Sheol13,donde expones algo tan real como la vida misma,la mala educacion se ha apoderado de un mundo que orgulloso exibe una alta tecnologia,pero que lamentablemente esconde una gan falta de civismo.
Un saludo

Candela dijo...

En metro debe ser horroroso, a mi me ocurrió en un ascensor automático, me hicieron subir y bajar tropocientasmil veces, pero no me dejaban salir, no veas que agobio. Llegué tarde a donde iba y encima nadie se lo quiso creer.

Eosforo dijo...

Jeje, suéltalo hombre, ¿No te joden ellos a ti? si es una guerra actual como tal. Dispara sin piedad.

Jeje Un saludo.

Cristelicious dijo...

Que fuerte no me habia fijado en los carteles, que te digan ya todo lo que tienes que hacer como a los tontos y ni con esas... si es de sentido comun. Buen finde, un besito.

luna dijo...

http://4.bp.blogspot.com/-AGODjqiw--U/T1EogVcOUYI/AAAAAAAAIEE/Gyk-HfvniRU/s1600/963.jpg

Javir dijo...

Que no se te quede nada dentro que al final se pudre. ¡Aire, aire!

Recuerdo el "antes de entrar dejen salir" como el "peatón,en carretera circula por la izquierda", pura lógica. Pero con todo, me da un no sé qué orweliano el que me dicten cada movimiento.

Un abrazo

María dijo...

Hay gente para todo, muy bien enfocado tu artículo.

Un beso.

Humberto Dib dijo...

Perdón, pero no pude evitar pensarlo...
Te invitaría a que vinieras a darte un paseo por la línea Sarmiento de trenes en Buenos Aires, entonces creerías que el metro ése es el paraíso. ¿Crees que exagero? Pues, te invito.
Muchas veces es difícil decidirse a calificar de humanos a los usuarios... En serio te lo digo, te invito, jeje.
Un abrazo.
HD

Anónimo dijo...

Toda la vida fue así... Pero cada día se respeta menos. Nadie piensa en nadie, ese es el problema.

Un beso

Sakkarah

luna dijo...

Mil besitos Shhoel...me encanta la forma que tienes ...

laprincesa{Celta} dijo...

Pues yo esos problemas no los tengo porque en mi ciudad no hay metro, pero lo he vivido cuando he viajado a Madrid o Barcelona. Aunque el "no civismo" se palpa en cualquier lugar.

Paciencia...un abrazo y cuidado con las comidas tan copiosas.

fus dijo...

Sheol13 aunque debe ser un agobio el metro, al leer tu relato produce cierta sonrisa por las situaciones que explicas. En lo del civismo tienes toda la razòn, porque cada uno va a lo suyo y no se respeta ninguna norma, aunque quiero pensar que no todo el mundo es igual, siempre hay algunos que hacen mucho ruido y por su culpa pagan todos los demas.
Sobre los gases no se que decirte..aire..aireee..aire..jijiji

un abrazo campeòn

fus

Esilleviana dijo...

Creo que ese es el orden: dejar salir a los que están dentro para a continuación entrar en el vagón, pero no todo el mundo lo entiende. Pero no solo es aplicable a un vagón sino también a un ascensor, a un servicio público (te imaginas? jajaja), en la puerta giratoria de un banco o un hotel...

me ha gustado tu post de denuncia y reflexión.

un abrazo
:))

mientrasleo dijo...

y nos amparamos en la prisa, el stress o cualquier otra cosa en lugar de corregirlo.
Así nos va
Besos

Elena dijo...

Debe quemar el tema, si...yo no tengo problemas con los metros...es lo que tiene vivir en una ciudad pequeña.Genial como siempre.

Besos

APU dijo...

Hola Sheol
Civismo? pero que dices si el otro día en las noticias de Barcelona se veía en un video a un tipo que había robado una moto y la bajo al anden del metro para llevársela a casa y encima seguro que no pago el billete :(
Un abrazo

Jose Antonio dijo...

Tampoco creas que se iba a notar un olorcillo más, despué de tanta gente que no conoce ni el desodorante ni el gel, eso que conocemos como olor a humanidad.
Un abrazo
(Mañana viene mi hija con 6 cherrys made in Scotland, tú dirás que hago con ellas)

S.SoMeTeTe dijo...

Buenos tardes Caballero :D
Pásese por Mi blog que algo le aguarda ;D

Un gran abrazo
S.S

Orquídea dijo...

Soy de la generación del Por Favor, Buenos día, Buenas Tardes, Hasta luego y el Gracias, del Respeto a los Mayores, de pedir Permiso.
De Saludar con una Sonrisa, de Amar a las personas por lo que son y no por lo que tienen o me dan.
Se me enseño a tratar a la gente con Amabilidad...


Delicioso leerte besos desde la distancia más corta

Nieves dijo...

Qué bien lo has descrito Sheol, porque eso es exactamente lo que veo cada mañana al ir al trabajo. Falta de civismo, falta de educación, egoismo, falta de empatia ...... todo eso y más, y no me quiero ni imaginar lo que será en el metro de Tokio, que dicen que hasta hay empleados que se encargar de empujar a la gente para que entren.... Un beso y buen finde,