jueves, 10 de marzo de 2011

Costumbres

En primer lugar quiero disculparme por la longitud de esta entrada.
Algunas personas son realmente asquerosas y maleducadas. El otro día en la calle, un señor impresentable se sonó la nariz al viento y justo encima de mi zapato. Le llamé la atención bastante cabreado y el señor sacó un paquete de pañuelos del bolsillo de su chaqueta y disculpándose(seguro que hay de los que hasta te miran mal si les llamas la atención) todo el rato, me limpio los mocos del zapato. Mi pregunta es, si tienes un paquete de pañuelos en el bolsillo ¿para que los llevas, para limpiar posibles derramas accidentales? Seguro que no, son para limpiarse debidamente la nariz. El post que publicaré a continuación es uno de los primeros que escribí, pero me pareció oportuno recordarlo.

Muy a menudo me he topado con gente que tiene una costumbre bastante rara, la de dejarse crecer la uña del meñique y como yo soy muy cotilla, he buscado información para saber a que se debe esta costumbre. No he tenido que buscar mucho, porque a poco tiempo me he dado cuenta de que tenia dos compañeros de trabajo que tenían la uña del meñique crecidita. Así que, empece por vigilar sus movimientos para constatar que esa uña puede ser una herramienta muy útil, que se puede utilizar en cualquier momento y en cualquier lugar. Con esa uña se puede uno rascar y limpiar la cera de las orejas, sacar si le queda algo entre los dientes y lo que más, sacarse los mocos. Otros la utilizan para otros fines, pero esa seria otra historia. Lo más interesante de todo esto es que a la gente le parece una cosa de lo más normal, da igual el lugar, si les apetece, ellos tienen una facilidad increíble de no tener vergüenza y se pueden sacar hasta los sesos por la nariz que no les importa que yo u otros, si podemos sentir una terrible vergüenza ajena.
Después de varios meses vigilando a unos y otros, me he dado cuenta de un echo increíble y también extraño. A ninguno de mis compañeros de los que tenían LA UÑA, no les he escuchado quejarse de que se les ha roto y eso que tienen un trabajo bastante rudo, donde fácilmente se pueden dañar la manicura. Sin embargo, las mujeres que conozco y que trabajan la mayoría de cara al publico, siempre se quejan de que las cuesta mantener unas uñas decentes y que siempre se les agrietan o se les rompen. Yo creo que el secreto de que mis compañeros tengan las uñas sanas y brillantes esta en los mocos que se sacan todos los día con esa uña. Seguro que si algún científico se pusiera manos a la obra para investigar un poco los efectos de los mocos sobre las uñas, encontraría alguna formula para poder utilizar los beneficios de los mocos en cremas hidratantes para uñas y piel. ¿Os imagináis?

CREMA HIDRATANTE CON EXTRACTO DE MOCOS
PARA EL CUIDADO DE DÍA A DÍA DE SUS UÑAS Y DE LAS MANOS

Pero esa seria otra historia, la de hoy se titula:

LA INCREÍBLE HISTORIA DE LAUÑA Y ELMOCO

Érase una vez, en un país muy, muy cercano, dos seres increíbles que no tenían nada en común. Lauña, un ser activo, fuerte, reluciente que se mezclaba con los otros seres del país y gozaba de una vida muy entretenida y excitante y Elmoco que era todo lo contrario, era un ser repelente, viscoso, verde, endeble pero tenia el extraordinario poder de regenerase y el telepático. El primer encuentro entre los dos fue muy extraño, Elmoco estaba acostumbrado a su soledad y no recibía nunca visitas, hasta que un día su rutina se vio alterada por la visita inesperada de Lauña. La única vez que veía el mundo exterior, era cuando le expulsaba de la cueva esa fuerza sobrenatural que venia de la nada. Las expulsiones eran constantes, como dos o tres veces al día y era entonces cuando la parte expulsada de su cuerpo le transmitía por ondas telepáticas imágenes desde fuera de la cueva. Pero ese día la puerta de su cueva, protegida por largas lianas, se abrió por primera vez dejando entrar a la que hoy es su amiga inseparable, a Lauña. Se le acercó cuidadosamente y empezó a dar vueltas de un lado para otro, recortándole poco a poco al pobre Elmoco, que la miraba aterrado, sin poder hacer nada. Sin embargo, el contacto con otro ser fue mágico, sin igual y poco a poco empezó a relajarse y a disfrutar de la compañía, disfrutar de que ya no estaba solo y que alguien le acariciaba con tanto cuidado y cariño todos los días Los encuentro a veces eran breves, pero la mayoría de las veces podría gozar de largos momentos en compañía de Lauña. Pasaron los años y todo seguía igual de maravilloso, sus encuentros, sus caricias, las ganas de volver verse, todo indicaba una cosa...se querían. Pero un día Lauña solo le pudo visitar una vez y los días que siguieron las visitas se volvieron más escasas todavía, hasta que un día cesaron. Elmoco estaba muy preocupado no sabia porque, que habrá pasado allí fuera que le habrá pasado a Lauña. Las imágenes que le mandaban las partes expulsadas eran todas las mismas y en ninguna aparecía Lauña. Decidió que tenia que hacer algo.¿Pero que? Y entonces se le ocurrió una idea. Normalmente, no podría hacer nada cuando llegaba la expulsión, era tan potente y rápida que no se daba ni cuenta cuando le expulsaban. Pero la próxima vez estaría preparado y cuando llegue, hará todo lo posible para ver donde se encontraba su querida Lauña. Así que esperó y cuando llego el momento de la expulsión se agarró fuertemente de las lianas de la salida y se quedó allí colgado. Al instante siguió otro soplo interior, aun más fuerte que el primero, pero él seguía sin soltar las lianas. Entonces fue cuando vio acercándose esa cosa monstruosa, esos cinco tentáculos y antes de que se diera cuenta, dos de ellos le cogieron y le apartaron de la salida. Entonces sin importarle mucho se enganchó con todas las fuerzas que le quedaban a los tentáculos, pero estos empezaron a moverse frenéticamente hasta que Elmoco ya no pudo sostenerse más y se soltó. Pero mientras caía al abismo, vio algo que le llamó la atención, vio como el más pequeño de los cinco tentáculos le sonreía y entonces se dio cuenta, ese tentáculo era Lauña, pero tenia algo extraño, estaba cambiada, triste y tenia arriba del todo una cicatriz horizontal, alguien la había mutilado. Resignado, después de ver todo esto por las ondas telepáticas de la parte expulsada, Elmoco decidió que si no volvería a tocarla mas, por lo menos la vería cada vez que le expulsaran de la cueva, aunque fuera solamente un instante, él estaría preparado en cada expulsión. Día tras día, la misma historia, la misma rutina para poder verla unos instantes y cada día le parecía más y mas bonita, mas alegre y esbelta y la cicatriz ya casi había desaparecido. Se dio cuenta que dentro de poco, posiblemente, se volverían a encontrar, porque al parecer en los encuentros que tuvieron, él, sin saber, le iba pasando un poco de su poder regenerativo, y en cuanto llegaría a tener la misma forma que antes, ella volvería a la cueva y vivirán felices para siempre.

FIN

por Sheol 13

30 comentarios:

Jose Antonio dijo...

Desde luego que eres un genio, no se puede explicar mejor la intrínseca unión entre estos dos seres, para enmarcar.
Un abrazo

B.Art dijo...

Que asquito, de verdad.

Elena dijo...

Crema hidratante con mocos?????
jajajaj Nunca en la vida!!!
Me acabas de hundir, aunque con las investigaciones en cosmética nunca se sabe....

Un abrazo

Javir dijo...

las costumbres nunca cabalgan solas. A una uña larga del dedo meñique le acompañaba, en tiempos de pata negra, y de manera inevitable, unas patillas `currojiemenistas´.

Un abrazo

pedrojescritor dijo...

Aterradora historia de amor ;)
A mi me repugnan esas asquerosas uñas mutantes de los meñiques masculinos. Y es verdad, nunca se les rompen ¿habrás descubierto su secreto?
Saludos.

YOLITA dijo...

Que constumbres tan asquerosas pero normales..y muy usadas por la gran mayoria...y dicen..guacala que asco..pero lo hacen...jejejejej
Un abrazo colombiano

Cristelicious dijo...

Hola Sheol. me parece recordar este asquerosamente genial y necesario escrito. Besos.

Esilleviana dijo...

Si te escribo que me ha llamado la atención el título, la introducción, el cuento y la trama, no te miento y soy completamente sincera. Dejando a un lado las buenas maneras y formas del tema, sobre todo para guardar el decoro y la educación ante los demás, está muy bien analizada, con toda clase de detalles que lo hacen un buen texto.


Me agradó está lectura.

un abrazo

Sheol13 dijo...

Jose, eres tu el que me ve con buenos ojos. Gracias. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

B.Art, tu lo has dicho, una exquisitez. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Elena, nunca se sabe, igual que la baba de caracol. UN abrazo.

Sheol13 dijo...

Javir, algunas costumbres mejor erradicarlas ya, que somos personas. UN abrazo

Sheol13 dijo...

Pedro, no sé, igual si. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Yolita, verdaderamente asquerosa. UN abrazo.

APU dijo...

Hola Sheol
Lo de la "baba de caracol" ya está patentado pero creo que lo de los mocos no así que, corre! corre! que te puedes hacer millonario...que marranada!!! je,je,je.
Un abrazo

montse rodriguez dijo...

juasss juassss, menudo relato. Eres un crack, un besazo

Sheol13 dijo...

Cris, para mi ha sido necesario. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Esilleviana, sé que ha sido un poco asquerosilla. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Andrés, ya estoy corriendo a por los millones. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Montse, los acotencimentos son los que me inspiran, este te aseguro que no ha sido muy agradable, pero al final no me ha salido del todo mal. Un abrazo.

Gara dijo...

En tu género, magistral ... en el mío, sabes que no, un pelín asqueroso.

Abrazos

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola!! de uñas y mocos...un tema poco usual, pero bien redactado.
Te cuento. Las mujeres se nos rompen las uñas por un problema hormonal femenino, no afecta a los varones y a la vez por las tareas propias del hogar donde solemos estar con las manos en contacto con productos de limpieza.
Algunos se dejan esa uña larga para tocar la guitarra, de todas formas , personalmente me es desagradable verlo.
Gracias.
Te dejo mi ternura
Sor.Cecilia

Sheol13 dijo...

Gara, es bastante asqueroso no un pelín, pero es mi manera de vengarme de tal asquerosidad de gente. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Cecilia, gracias por el aporte, aunque lo sabia no querría "estropear" mi asqueroso relato, lo de guitarra se las dejan todas menos el pulgar. Un abrazo y gracia por la visita.

Sakkarah dijo...

Jajja, no sé qu decirte, leyéndote poco más y me da algo...pero reconozco que es muy bueno el relato.

Jooo, esto no se hace.

Un beso.

Shang Yue dijo...

no sé en qué posición me deja este relato
mi software no procesa, muestra mensajes de error

Sheol13 dijo...

Sakkarah, perdona, pero era necesario para mi hacer este post. Un abrazo.

Sheol13 dijo...

Shang Yue, será por la viscosidad del relato. Un abrazo.

Esilleviana dijo...

Gracias por tu amable visita y reflexivo comentario... es lo que tiene ir adquiriendo experiencia: lograr y escribir tus buenos comentarios.

un abrazo.

Sheol13 dijo...

Esilleviana, es lo que tiene tener una fantastica muza. Un abrazo.