Ellos nos lo venden y nosotros lo
compramos o mejor dicho ellos nos lo venden y nosotros nos lo
tragamos embobados. Las tendencia son pasajeras, pero casi siempre
cuando las ideas se acaban, cuando la inspiración desaparece, suelen
volver de peor o mejor manera. Tenia unos 15 años de edad, y en la
tele y en la radio sonaba con fuerza la peculiar voz de Axl Rose. Un
día, mientras veía un vídeo musical de los Guns en casa de mis abuelos, desmelenandome (ay, mi melena, ¡vuelve!) a son del
archiconocido, por aquel entonces, Paradise City, mi abuela se me
acerca y me entrega uno de sus pañuelos, extremadamente parecido al
que llevaba puesto el cantante. “Mira, es como el del tío chillón
ese.” - me dijo. Miré el pañuelo boquiabierto, miré a mi abuela
boquiabierto y con cara de asombro, le doblé hasta formar una cinta
que me la coloqué sobre la frente. Desde entonces, tengo un cajón
reservado para los pañuelos, soy el tío del pañuelo, el pirata que
me llaman, pero con el tiempo el pelo enrarece, la melena se esfuma y la
cinta rockera se transforma en pañuelo pirata.
Bueno, a lo que voy, que me invaden los
recuerdos y me desvío del tema. ¿O no? ¿Os decía?... Ah... que las
tendencias aparecen y desaparecen, mientras que algunas permanecen,
aunque solo sea en una persona.
Hace algún tiempo me he percatado de
que la moda vintage, había vuelto en todo su esplendor. Me encanta,
aun así pienso y lo digo, que algunas prendas o accesorios que eran
horrendos hace 30-40 años lo siguen siendo hoy en día. Es posible que mi
aversión hacia el metal dorado también me haga pensar distinto y
ver las cosas desde otro angulo, que sé, que no siempre es el mejor.
Hoy particularmente os quiero hablar sobre un complemento que se
propaga como una plaga sobre las muñecas de las damas. Me refiero al
típico reloj, el de toda la vida, del feralla, del albañil, del
obrero en general, pero en dorado. Lo siento chicas, pero a mi
personalmente el neo-vintage-¿chic? reloj dorado de la marca Casio
me parece de lo mas cutre, le veo y me acuerdo de mis viejos
compañero de obra y sus cansinos piropos subidos de tono, casi
todos tenían uno y alguno hasta áureo, como el que lucís ahora tan
orgullosamente. No es fashion, aunque lo diga la modelo de turno, con
su cuerpo perfecto, su sonrisa perfecta y todo el photoshop, es solo
otra cosa que os han vendido y os lo habéis tragado (encima lo he
visto hasta con calculadora ¡qué horror!). No se enfaden conmigo si
lo han adquirido y os he abierto los ojos, tampoco si discrepamos
totalmente, ya saben que no tengo remedio y que normalmente Solo me
molesta a mi.
