Mi mano no encuentra la pluma,
La pluma no alcanza la tinta,
La hoja amarilla sigue vacía,
Otra yace arrugada en la basura.
♦♦♦
La brisa no abre ventanas,
La musa no aparece en años,
En mi cabeza nubes oscuras,
Descargan lagrimas de abano.
♦♦♦
Un fuego crepitando allá a lo lejos
Me llama, me anula y me atrapa,
Por fuera me roza, por dentro me abrasa,
Se abre la grieta de los caminos
abruptos.
♦♦♦
Escalo hacia el cielo y desciendo al
infierno,
Surco los mares sin bandera y sin
rumbo,
Las olas me acunan y purgan mi agonía,
Y encuentro mis cenizas en una urna, en
la orilla.
Perdido
