Me juzgas
por lo que te contesto y no por quién soy,
Porque
aunque pierda puntos con la verdad por delante voy,
Pero igual
que mis rodillas, mi integridad sigue intacta,
Y
cuando te pillo chupándosela al jefe, me rio en tu cara.
Le invitas a
cenar cochinillo aunque la hipoteca te ahogue,
Le llevas a
Bernabéu al palco y luego los mocos te comes.
Le preparas
el café y le enciendes la luz por la mañana,
Solo lavarle
el culo a lametazos es lo que te falta.
Le ríes las
gracias aunque no nos riamos ninguno,
Sales con él
a fumar aunque odies el humo.
Alabas sus
logros, su despacho y su silla de cuero,
Le dices que
a los 40 es normal quedarse sin pelo.
Te echas
orgulloso flores por el trabajo de otros,
No somos compañero, para ti solo somos unos piojos.
Te crees
superior a todo lo que con dos patas se te acerca,
Te recuerdo
que muchos llegamos a más sin gastarnos las pelas.
Y llega la crisis, y llegan despidos, recortes y
ERES,
Nos tiembla por
igual el culo a todos, parásitos y trabajadores,
Y al final
nos vemos los dos en la calle de patitas,
Yo dispuesto
a afrontar nuevos retos, tu aun con dolor de rodillas.
