En cada hoja que llevan
los vientos de octubre,
En cada gota de agua que
lloran las nubes,
Te busco, te veo, te
encuentro, es sueño,
Abro los ojos y no sé si
vivo o he muerto.
Melancólicos y oscuros
bancos en la niebla,
Tristes arboles calvos
sumidos en coma.
Nada es lo que fue ¿o
siempre así lo estuvo
Y solo soy yo muy poco
intuitivo?
Camino, me paro, me paro y
camino,
Percibo tu voz en cada
sonido,
Sé que no estás, pero aun
así me acosas
A través de huidizas
sombras borrosas.
Pregunto a los cuervos que
visten trajes de abano,
Luego espero imposibles
respuestas en vano.
Los
días son agonía las noches son frenesí,
Llegará el invierno y yo
sin saber nada de ti.
